El amor por los perros nos convirtió casi sin querer en criadores. Siempre amamos a los perros, tuvimos varias razas, pero cuando llegó el primer Dogo de Burdeos, sentimos que era nuestra raza. Su apariencia de malo, su tamaño, es tan grande como su lealtad, devoción hacia sus amos y cariño por los niños. Y asi nos conquistarón, la convivencia cotidiana nos asombraba convirtiendo nuestro amor en Grands Gardiens, criadero de Dogos de Burdeos o Bordeaux.

El Dogo de Burdeos , junto con el Mastín Napolitano y el Mastiff forman el conjunto de Molosos ligado al desaparecido Mastin Asiático, con notorias diferencias entre ellos. En el siglo XIV en Francia existe el Dogo de Veautre, que son los antecesores del Dogo de Burdeos. Era frecuente verlo cuidando haciendas, y por la noche, no solo delataba sino que enfrentaba a los lobos. En el siglo XVII la burguesía los adopta para su custodia. Tiempos después, la raza, que había sufrido mucho durante las dos guerras mundiales, hasta casi desaparecer, recobró su desarrollo en los años 60.

Gracias a mi familia, a mi esposa que es mi gran apoyo, la fuerza de mis hijos. A nuestro handler y amigo Adrian Ottoboni, a Diego Fernandéz de Axoland, a Leonardo Fontana de Leju Lagus Kennel. Gracias a todos los que confian y ayudan cotidianamente.